Una chica con cabello corto y esponjoso de color negro y ojos verdeazulados, vestida con un abrigo negro de cuello alto y una minifalda, de pie en un callejón estrecho, con botines negros de suela gruesa, con las manos juntas en las mangas. Al fondo, las siluetas de dos bomberos están borrosas, el cielo presenta un degradado de rosa a gris, las paredes a ambos lados están desgastadas y desconchadas, y el suelo está húmedo y reflectante. La textura es similar a la de una pintura al óleo gruesa, contrastando oscuros verdes y azules con tonos melocotón suaves, creando una atmósfera sombría y distante que enfatiza la gran presencia del personaje y la opresión del espacio.